La artista contemporánea australiana CJ Hendry ha inaugurado en el distrito central de Hong Kong su primera Flower Shop permanente en Asia, un espacio inmersivo que fusiona galería de arte, tienda conceptual y experiencia sensorial. Ubicada en el número 15 de Aberdeen Street, la tienda abre todo el año para recibir a coleccionistas, amantes del arte y turistas que buscan una nueva atracción cultural en la ciudad.
Un concepto que nació en Art Basel
La apertura de esta tienda emblemática responde al éxito abrumador del Flower Market que Hendry presentó durante la edición de Art Basel Hong Kong. Aquella instalación temporal atrajo a multitudes, agotó entradas y piezas en cuestión de horas, y convenció a la artista de que la ciudad merecía un espacio permanente. Hong Kong, explica Hendry, no solo es un mercado estratégico para el arte contemporáneo asiático, sino un puente natural hacia coleccionistas internacionales y una plataforma clave para la creatividad global.
¿Qué encontrar dentro de la Flower Shop?
La tienda ocupa un edificio de varias plantas, cada una diseñada para sorprender al visitante. Al ingresar, el público se topa con instalaciones florales a gran escala, esculturas de felpa que imitan pétalos gigantes y rincones interactivos que invitan a fotografiar cada detalle. El espacio se mueve entre lo que podría ser una exposición, una tienda de diseño y una experiencia inmersiva. Según la propia artista, la intención es que el visitante “pueda caminar dentro de una obra de arte”.
La oferta no se limita a la contemplación. Hendry ha lanzado una línea de productos exclusivos para Hong Kong, entre los que destacan:
- Ramos de flores de tela que el comprador puede armar seleccionando tallos individuales.
- Ediciones limitadas de grabados artísticos.
- Muñecos y objetos decorativos inspirados en sus icónicas flores.
Estas piezas, lejos de ser simples souvenirs, se conciben como obras de arte portátiles, una forma de llevar la exposición a casa.
Un itinerario recomendado para la visita
La ubicación es estratégica: a pocos pasos de la escalera mecánica de Central, del centro creativo PMQ y del histórico recinto Tai Kwun. Para quienes deseen evitar aglomeraciones, la artista sugiere acudir en días de semana por la mañana, cuando el espacio permite una exploración más tranquila. El recorrido completo toma entre 30 y 60 minutos, aunque quienes coincidan con una instalación temporal o un lanzamiento especial deberían reservar más tiempo.
La tienda promete renovar sus exhibiciones por temporadas, lo que garantiza que cada visita ofrezca algo nuevo. Esto la convierte en un destino recurrente tanto para locales como para viajeros que regresan a la ciudad.
¿Vale la pena la visita?
Para quienes aprecian el arte contemporáneo, las experiencias inmersivas o simplemente buscan un rincón fotogénico en Hong Kong, la respuesta es afirmativa. Incluso quienes no conocen previamente la obra hiperrealista de Hendry encontrarán en la Flower Shop una puerta de entrada a un universo lleno de humor, color e imaginación. La tienda no solo enriquece la oferta cultural de Central, sino que consolida a Hong Kong como capital del arte en Asia, un estatus que la ciudad lucha por mantener frente a la competencia de Singapur, Tokio y Seúl.
Para los viajeros, es una parada obligada en cualquier itinerario cultural; para los residentes, un nuevo punto de referencia que demuestra que el arte puede vivir más allá de las galerías tradicionales.